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miércoles, 23 de marzo de 2011

Vendrán lobos

La ola del potente sí a la vida va a recorrer las calles de Madrid próximamente. El 26 de marzo de 2011 se van a dar a conocer todas las personas, familias y amigos que están a favor de la vida, lo que se traduce en un en contra del aborto y de la eutanasia. La manifestación será a las 12 de la mañana e invito a todo el que pueda que vaya, sirva o no sirva es una pequeña penitencia, como lo fue el caso de las Santas Cruzadas. Yo, personalmente me agobio y me pongo nervioso con tanta gente, se activa completamente mi crisis claustrofóbica, pero vale la pena sufrir un poco.

El tema del aborto es muy delicado y no se puede jugar con él, sería como jugar con plutonio, pasándoselo de unos a otros como un globo de agua. De hecho, es lo que están haciendo, no dejan a los pobres niños en paz con tanto vaivén de opiniones y moral. El señor Rodríguez Zapatero, por ejemplo, o sus miserables ministros, son personas, valen lo mismo que nosotros. Toda esa gentuza tuvo que nacer algún día (por terrible desgracia), tuvo además que ser concebida algún día, sus padres lo engendraron desde el momento en que el espermatozoide entró en el óvulo. Si los hubiesen abortado, siendo personas o no, dejarían de existir, al igual que no podrían ser en un futuro lo que ahora son, por tanto, abortando destruyes por completo las existencia de una persona. ¡Matan personas! me saca de mis cabales, es una completa locura, un genocidio maquillado con el pretexto de libertad y derechos de la mujer. Lo dejo muy claro, señoras que piensan abortar algún día: ¡matar a un niño no es un derecho! ¡el bebé no es como un brazo o una pierna, tienes derecho a amputártela, es un ser independiente de tí! pero te necesita, que se confunde.

Creo sinceramente que no lo estamos haciendo bien, creo que la protesta es insuficiente, creo que las manifestaciones son insuficientes y creo que las charlas en colegios y parroquias son insuficientes. Mirad, yo soy un exaltado terrible, y aconsejo una cosa, que hay que saltar, que hay que luchar de verdad, que hay que hablarlo con la gente, que deben conocer, todos los que nos rodean, nuestra posición, son vidas humanas, tu vida, mi vida su vida, vale lo mismo. Al igual que la vida de Hitler vale lo mismo que la del pobre de la esquina. no puedo consentir que se maten personas y que encima sea lícito y esté justificado, más bien no podemos consentirlo, hay que luchar más. Es la monda esto.


Hemos llegado a tal punto que se puede hacer de todo, puedes entrar "pacificamente" en un templo sagrado, desnudarte y enrollarte con personas de tu mismo sexo; Puedes matar ancianos y niños a voluntad, según sea conveniente o no; Puedes casarte con una persona de tu mismo sexo y tener por ello ayudas económicas del Estado; Pero, sin embargo, no puedes permitir fumar en tu propio bar, no puedes decir que Zapatero es un maldito canalla y un gilip****, no puedes denunciar a un parlamentario ni diputado por ser consideradas eminencias políticas. ¿¡Qué país de mierda es este!? ¿¡Dónde coño han quedado los valores morales y la rectitud!? quieren convertirnos en un dócil y estúpido rebaño de ovejas, y el Estado es nuestro pastor, mas os digo, amigos sedientos de justicia, que vendrán lobos...

Fdo: Ricardo Corazón de León

martes, 11 de enero de 2011

Carta del último hombre libre.

Cuando quemaban Iglesias yo no había nacido, no es mi problema, ¿acaso esas monjas no habían dado su vida por Dios? A quién importa entonces su sufrimiento.

Cuando aprobaron la ley del divorcio no me moví del sofá: “no es tu lucha”, me dije.

Al poco tiempo despenalizaron el aborto, pero yo ya he nacido así que tampoco vamos a discutir por unas cuantas células que no se van a quejar.

Después vino la mayor época de corrupción que se recuerda, los grandes escándalos en los que apresaron a empresarios contrarios al sistema, Ruiz-Mateos, Mario Conde… y el absoluto saqueo de las arcas públicas. Problema de los ricos, yo vivo del PER y la declaración me sale siempre a devolver, así que tampoco valía la pena protestar.

Cuando llegó Zapatero aprobó el matrimonio entre homosexuales, y la adopción de niños por parte de las parejas homosexuales, pero estaba muy ocupado viendo el fútbol como para alzar mi voz.

Poco después implantaron en las aulas la educación para la ciudadanía, pero como mis hijos van a un colegio de Fomento, no creo que sea mi problema el adoctrinamiento al que sean sometidos los niños de instituto. Lo mismo con los crucifijos: Que protesten ellos, tú.

Poco después vino el acoso a la libertad de expresión de los medios contrarios a la ideología de la muerte, no me inmuté, puse la Sexta, que echaban Prison Break, y que se peleen ellos.

Después se privó a los controladores aéreos de todos sus derechos laborales por vía de decreto, obligándoseles a trabajar a punta de pistola, pero no me importó, yo quería irme de puente y me pareció bien.

Y qué bien me pareció la prohibición de la tauromaquia, cómo sufría al ver las pobres carnes abiertas del toro bravo, tanto es así que yo mismo firmé aquella Iniciativa Legislativa Popular.

A principios de 2011 se aprobó una ley que incidía en la esfera privada de las personas de manera, según decían algunos, escandalosa, pero como yo no fumo me pareció bien, es más, agradecí poder ir a todos los bares sin salir oliendo a tabaco.

Cuando fueron a por los cazadores los jaleé, ya está bien de matar animalillos con sus escopetas cargadas de plomo.

Y de esta manera, poco a poco fueron yendo a por todos los colectivos que puedan imaginarse: católicos, familias numerosas, empresarios, trabajadores no afiliados… Gracias a Dios yo no me encontraba en ninguno de esos colectivos, así que para qué gastar fuerzas protestando.

Los medios internacionales dicen que España se ha convertido en una dictadura comunista, ¡qué exagerados!

Oigo que aporrean la puerta, creo que no es el lechero, lástima que ya no quede nadie para protestar por mi.




Fdo: Michael Collins