Es habitual oir en los circulos de lo que se viene en llamar "Iglesia Obrera" sandeces del calibre de "Jesucristo era el primer comunista, tronco…", o que “la Iglesia es hipócrita pues mientras predica la caridad para con el tercer mundo vive en el lujo”.
Respecto a la patochada de que Jesucristo era el primer comunista, revolucionario, socialista o el encasillamiento ideológico de turno, bastará destacar que nuestro Señor Jesucristo fue el principal defensor de la libertad y mensajero del Amor de Dios y del Reino de los Cielos, categorías éstas en absoluta contraposición con la falacia marxista.
Pero sin duda alguna el tópico más oído en las sobremesas burguesas es el que se refiere a la hipocresía de la Iglesia por eso que ya hemos comentado de vivir en el lujo.
En primer lugar afirmamos que la misión de la Iglesia, el motivo para el cual Cristo la fundó no es luchar contra la pobreza, sino dar Gloria a Dios, y todo el “lujo” que existe en la Iglesia está destinado no a la comodidad de los sacerdotes, sino a la mayor Gloria de Dios, como las piedras preciosas de los cálices o las obras de arte de los templos.
De todos modos no existe institución que haga más en la tierra por los pobres que la Iglesia Católica a través de su increíble retícula a escala mundial, por ejemplo solamente en España alrededor de un millón de personas son asistidas por Cáritas.
Por último, y para mayor abundamiento, en España, el salario de los sacerdotes se encuentra por debajo del Salario Mínimo interprofesional, y los obispos, cabezas de la Iglesia, se incluyen en el colectivo conocido como “mileuristas”.
fdo: Michael Collins
