lunes, 14 de marzo de 2011

¿Hasta cuándo?

Otra vez hemos sufrido -los católicos- un ataque, otra vez hemos sido víctimas de una burla a nuestra creencia, una mofa a nuestra religión, una humillación por parte de los gilipollas de siempre. En la corta historia de este blog ya hemos ido citando bastantes ataques a la Iglesia en España que han ido aconteciendo, y obviamente no hemos hablado de todos los que han ocurrido; empieza a ser preocupante.

El pasado día 10 de marzo unos setenta gilipollas entraron en la capilla universitaria de somosaguas, Universidad Complutense de Madrid y se dedicaron a insultar a la Iglesia, y a todo lo que ella representa, se desnudaron en el altar, algunas hicieron alarde de su homosexualidad (perdón, hicieron alarde de su degeneración), zarandearon al sacerdote, etc..Esto ya alcanza comportamientos casi satánicos, una cosa es ser un gamberro y hacer pintadas insultando a la iglesia, o insultar a católicos -como me ha ocurrido a mí en la Autónoma- pero meterse en la capilla y realizar estos actos, eso ya es algo intolerable. Estos miserables, si las cosas funcionaran como deben, tendrían que estar detenidos, y a la puta cárcel, porque además hay fotos, se sabe quienes son.

El odio a la Iglesia que se palpó en los años anteriores a la guerra civil y durante la misma, está poco a poco despertando de forma parecida a como lo hizo entonces, por medio de la propaganda. Gran parte de la responsabilidad de esta crispación que se respira en España es culpa de "la sexta", "El país", "Público", en fin, toda esa tropa de titiriteros pseudoprogres, que encima luego van de tolerantes y fardan de respetar la libertad de pensamiento, la demnocracia, etc...Están sembrando el odio en la gente, insulto tras insulto, ofensa tras ofensa, mentira tras mentira, pero no sólo ellos, mienbros del gobierno y demás diputados lo permiten y en ocasiones lo animan. Que tengan cuidado, de verdad, que de realizar actos como este a quemar Iglesias no hay tanta distancia.

Debido a que soy católico, estos actos de verdad me llegan al alma, me hieren en lo más profundo de mi ser, porque ahí está Dios, la razón de mi existencia, y estos canallas, se mofan, se burlan, al igual que se burlaban de mi Señor cuando iba con la cruz a cuestas. Por eso, siento haber proferido insultos, pero espero lo comprendáis.

Soluciones, desagraviar, rezar por esta gentuza, defender a la Iglesia cuando se dé la ocasión, y con el ejemplo demostrar a esta gente que ser católico es maravilloso, porque lo que pasa es que son unos pobres ignorantes, sino no harían estas cosas.




Fdo: Fernando III el Santo

jueves, 10 de marzo de 2011

Sacrificium sensu

Empieza la cuaresma, cuarenta días de preparación para el período más importante y especial del catolicismo, la Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Momento cumbre del año litúrgico que os animo a vivir con especial intensidad y devoción.

Con la cuaresma empiezan también las quejas de muchos "católicos" sobre el sentido de las mortificaciones, los sacrificios, por ejemplo no comer carne los viernes o hacer ayuno (dos días tan solo). A este sector les digo que el no comer carne los viernes o hacer ayuno es un mínimo que pone la Iglesia para hacernos ver que es tiempo de sacrificio, de penitencia, un mínimo que sería muy rancio no superar. Las mortificaciones de este estilo, hoy las consideramos absurdas, tonterías de la maldita Edad Media, pues no nos creamos tan listos, si se ha hecho durante siglos y siglos será por algo, y de hecho sirven, sirven muchísimo, lo digo por propia experiencia. Por cierto ha habido épocas en que el ayuno era toda la cuaresma, y no se comía carne ningún viernes del año, así que lo que hacemos ahora es una mariconada, también porque los hombres del siglo XXI somos unos blanditos.

¿Para qué sirven? Para empezar se lo ofreces a Dios -el sufrimiento que te produce dicho sacrificio- por cualquier cosa o para acompañarle en el dolor de la cruz. En segundo lugar te hace ver con algo más de realismo el sufrimiento de Jesucristo en el Calvario, sufres con Él y por Él. En tercer lugar, te despegas un poco de tu comodidad y valoras mucho más las cosas ( como se valora el poder comer cuando estas en ayuno, por ejemplo), porque estamos demasiado cómodos. Por último te das más a los demás, porque te olvidas de ti mismo, al olvidarte de ti mismo, te olvidas de tus problemas para pasar a preocuparte por los de los demás. Lo más sorprendente de todo es que haciendo estas cosas se es mucho más feliz.

Para hacer sacrificios, no sólo está el ayuno y el no comer carne, hay muchísimos sacrificios posibles. Cada uno verá lo que le cuesta, lo que le supondría un verdadero sacrificio, podría ser dejar de fumar, no beber alcohol, o cocacola, sonreír a tu madre todos los días, meter el lavaplatos sin que nadie te lo diga, o lo que sea, lo importante es que obviamente sea algo que te cueste.

Los que no quieran hacerlo que no lo hagan, pero que no se rían ni desprecien a los que sí lo hacen, y que sepan que no es absurdo, porque tiene un sentido y una función esenciales. Los que no crean en Dios posiblemente no le encuentren sentido, lógicamente, pero los que sean católicos no pueden permitirse el lujo de criticarlo.

Fdo: Fernando III el Santo

martes, 8 de marzo de 2011

Típica demagogia II

Ojeando esta noticia  http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/08/internacional/1299571973.html me han dado ganas de llorar de la risa; ya está bien de demagogias por favor. En esta noticia se habla de que Su Santidad Benedicto XVI responderá a unas preguntas en la RAI, televisión pública italiana, y anima a la gente a dejar la pregunta que le harían al Papa. En muchísimos casos la gente acude a la demagogia suprema a la que se refería mi colega, Michael Collins, en una entrada anterior, la de la riqueza en la Iglesia.

¿Pero de verdad esos sujetos que escriben esas preguntas y se rasgan las vestiduras  hablando de la riqueza del Papa y del Vaticano saben lo que la Iglesia hace por los más necesitados? ¿Saben lo que hace el Papa en su día a día? ¿ Saben lo que trabaja por la Iglesia con 83 años que tiene? Estos demagogos que quieren ¿qué se subaste la piedad de Miguel Ángel? ¿qué se venda el baldaquino de Bernini? ¡Hay que tener cara!
¿Esa gente sabe por ejemplo como es la habitación del Papa? Pues aquí dejo una foto de su despacho...¡puro lujo eh!
  ¿No se dan cuenta qué todos esos ornamentos que critican son para enriquecer la liturgia, dignificar la Iglesia de Cristo, dar gloria Dios? ¡Qué mas le dará al Papa la riqueza habiendo entregado su vida al servicio de Dios! Estas críticas se hacen desde la ignorancia.

Jesucristo nuestro Señor no instituyó la Iglesia para ayudar a los pobres, no fundó una ONG. La instituyó para estar presente entre nosotros y como medio para llegar a Él, para recibir los sacramentos, para llegar al cielo y llevar gente al mismo. Obviamente, como consecuencia de la Caridad predicada por Cristo como mandamiento esencial, la Iglesia dedica gran parte de su labor y fuerzas a los más necesitados. De hecho muchas órdenes de la Iglesia se dedican casi exclusivamente a eso. Pero si la Iglesia da 50 o 60 ¿ porqué tú le pides que dé 70 u 80? Se devirtuaría su fin principal de dar gloria Dios y administrar los sacramentos.

La gente que dice estas cosas, antes de exigir caridad a la jerarquía de la Iglesia, que ya se encargan de administarla, deberían exigírnosla a los católicos, como yo. Somos nosotros parte de la Iglesia y podemos -por lo menos yo- dar mucho más de lo que damos. Aunque exigir, lo que es exigir, no deberían exigirnos nada.

Fdo: Fernando III el Santo